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La Gomera situada en el grupo
de las Canarias occidentales. Tiene una superficie de 373 km2
y presenta el relieve más acusado y la mejor arboleda del
archipiélago. De origen volcánico,
tiene una forma redondeada muy parecida a la de Gran Canaria,
con el volcán Garajonay (1.487 m) coronando el centro de la
isla desde el que se abren gargantas, barrancos y torrenteras
que llevan las lluvias hacia la costa. 
Las comunicaciones son
buenas. En relación con el exterior, se puede acceder por vía marítima,
y aérea, desde el punto de vista de
la comunicación interior, la isla cuenta con abundante
carreteras, normalmente en buen estado. Como medios de
transportes mas utilizados destacamos
lo vehículos de alquiler, así como el servicio de taxis, y
varias líneas de autobuses, cabe destacar también que es
bastante frecuente el desplazarse a la
isla con su propio coche, debido a las facilidades que a tal fin
existen.
Actualmente la Isla se organiza en seis municipios, de los que la
capital de la isla, San Sebastián de la Gomera (6.259
habitantes) es el más importante. La población en 1995 de la
isla, era de 17.028 habitantes.
La climatología:
Tiene un clima cálido y húmedo, con
temperaturas anuales entre 17 y 22 ºC de promedio, escasa
amplitud térmica y precipitaciones que alcanzan los 1.000 mm,
gracias a la influencia de los alisios de invierno, lo que
provoca abundantes nieblas en las laderas montañosas.
Flora y Fauna
Vegetación también diferenciada con
acusado contraste entre barlovento con sabinas y enseguida
bosque de laurel y sotavento donde la vegetación xerófila
llega bastante arriba; también se halla presente el fayal-brezal
(falta el piso de pinares).
La Gomera siempre ha sido apreciada por
sus bosques excepcionalmente conservados. En este sentido
sobresale el Parque Nacional de Garajonay, que acoge en
sus límites la mejor representación del bosque de laurisilva
existente en el archipiélago. Declarado en 1986 Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO, sus 3.948 hectáreas ofrecen la
imagen que podrían tener, hace millones de años (Terciario),
el sur de Europa y norte del continente africano. Esta vegetación
prehistórica, auténtico fósil viviente, tiene su representación
actual en determinados enclaves de los archipiélagos macaronésicos.
Destacan asimismo las especies animales que habitan en el
bosque, con abundantes invertebrados: arácnidos, lombrices,
moluscos, artrópodos, insectos, etc., y numerosos endemismos
gomeros. En cuanto a los vertebrados, las aves están
representadas por especies tan singulares como el gavilán (Accipiter
nisus granti), la gallinuela (Scolopax rusticola) o
las extraordinarias palomas turqué (Columba bolli) y
rabiche (Columba junoiae). Estas palomas, endemismos
canarios que han evolucionado ligados al bosque de laurisilva,
representan una auténtica reliquia.
El hábitat desarrollado en los Órganos
es zona propia para algunos invertebrados, como la lapa de fondo
(Parella crenata), siendo también un lugar ideal para la
cría y desarrollo de peces como la vieja (Sparisoma cretense).
A ello se suma el interés botánico de las zonas de mareas y
los fondos someros.
Rasgos característicos de la población
Entre los años 1940 y 1960 la población
muestra un estancamiento o ligero descenso, situándose en
30.747 habitantes en 1960. A partir de este momento, la caída
ha sido muy rápida, registrándose 22.938 habitantes en 1970
(es decir, un descenso del 30% en sólo diez años); luego la
disminución ha sido más lenta (18.760 habitantes en 1981). Según
el último censo elaborado por el Instituto Canario de Estadística
(ISTAC) la isla cuenta con 15.963 (su capital, San
Sebastián de la Gomera, alcanza los 6.199).
Economía
La economía de La Gomera ha estado
centrada en las actividades del sector primario sobre todo las
agrícolas y ganaderas, aunque también ha destacado por su
importancia la pesca, que ha alcanzado, comparativamente, el
mayor nivel de las islas occidentales.
En los últimos años, uno de los
productos agrarios más cuidados ha sido la vid, cuyo cultivo se
ha realizado bajo el asesoramiento técnico de personal
especializado con el propósito de conseguir vinos de primera
calidad. Asimismo, la creación de nuevas bodegas comarcales y
el equipamiento adecuado de las restantes han permitido el
relanzamiento del sector, de gran importancia tanto para la
economía de la isla como para la preservación del paisaje.
En la isla se pueden distinguir tres
comarcas vinícolas: Hermigua-Angulo (integrada por los viñedos
de estos términos municipales), Valle Hermoso (viñedos situados
en la vertiente norte) y la zona sur (integrada por los viñedos
de los términos municipales de Valle Gran Rey y Alajero). Los
vinos más frecuentes en la isla son los blancos, de color
amarillo paja con aromas intensos. Posiblemente, la variedad
forastera es la que los diferencia y les da personalidad, ya que
son en general vinos cálidos, con cuerpo y un bouquet
muy peculiar. Los tintos, de color rubí, aromas afrutados, algo
tánicos en boca, pero suaves y equilibrados.
Por otra parte, la benignidad de su clima
suave, los múltiples valores culturales y naturales que posee,
valles cubiertos de palmeras que abrazan pequeñas y sugerentes
playas o la estampa inverosímil del Teide, majestuoso allá en
la vecina isla de Tenerife, así como la belleza de sus pueblos
y su Parque Nacional de Garajonay, considerado como Patrimonio
de la Humanidad, hacen de la "Isla Mágica" (como
también se conoce a La Gomera) un lugar ideal para el turismo
de calidad.
En cuanto a las comunicaciones interiores,
la abrupta orografía ha dificultado enormemente el desarrollo
de una red vial adecuada a las necesidades de los habitantes de
la isla. Basta decir que los principales núcleos de población
no estuvieron comunicados por carretera hasta los años 60. Hoy
en día cuenta con buenas comunicaciones.
Arte y Cultura
De los primeros asentamientos humanos se
conservan varias cuevas que fueron habitadas por pobladores indígenas,
así como cabañas de planta circular y muros de piedra, en
grupos o aisladas. El conjunto más sobresaliente de
construcciones pétreas es el que se encuentra en lo alto de la
denominada fortaleza de Chipude, fechado por algunos
autores en el segundo milenio a.C. (si bien está por confirmar
tan temprana datación). No se han encontrado restos de cerámica;
sin embargo, se ha descubierto un cierto número de vasijas de
madera, de forma cóncava y asas curvadas, que podrían ser
similares a los ejemplares de barro desaparecidos.
Los principales monumentos de La Gomera se
encuentran en la capital insular San Sebastián de la Gomera;
especial atención merece la Torre del Conde, pequeña
fortaleza de planta cuadrangular levantada en el año 1450.
Por otra parte, es de obligada referencia
la gran tradición gastronómica de la isla, con platos típicos
como el potaje de berros, servido en platos de madera de sabina
o aceviño, o el queso, originado por tres razas de cabras
prehispánicas, que se elabora artesanalmente, y a partir del
cual se confecciona el almogrote, una pasta picante pero
deliciosa para untar en pan o con las papas hecha con manteca,
aceite, ajos, pimienta, sal y a veces tomate.
Pero la reina de la cocina gomera es la
miel de palma, jarabe extraído de la palmera canariense (de la
que existen más de cien mil ejemplares en La Gomera) hervido y
espesado; sirve de materia prima para toda una tradición en
postres locales. También se emplea en la elaboración de cócteles
o se sirve acompañada de queso o gofio.
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